lunes, 28 de septiembre de 2009

YOLANDA PANTIN (CARACAS,1954)




ASI ES LA VIDA


Todo es verdad:todo es mentira:todo es espejo



EN LA TERRAZA


Inútil resistir a la muerte que las cosas llevan
al silencio de la calle
al aire que mueve el papel
sobre la mesa


SON TRES LOS ZOPILOTES


Mira volar los zopilotes son horrendos
Allí están en la cornisa del otro edificio

Mientras sirvo el café las aves negras
se han posado en la antena parabólica diríase atalaya

Cada uno conserva el equilibrio que es suyo y no del Otro
¿De quién comen?

Ahora vuelan sin moverse no hacen ruido
Son tres los zopilotes Ya lo he visto

una madre y dos de sus pequeños
o una pareja de amantes y su sombra



PASTORAL



Vamos a a ser más felices pero no vamos a ser más jóvenes

Vamos a cambiar el mundo
pero no saldremos de este cuarto

Vamos a mirar
todas estas fotografías

No tendremos miedo

Nada perturbará este orden
tan imposiblemente logrado

Escucha:

Tendremos paz
pero no tendremos alegría


de Los bajos sentimientos,Monte Avila Editores Latinoamericana,Caracas,1993

sábado, 19 de septiembre de 2009

BLANCA VARELA (LIMA,1926 -2009)




morir cada día un poco más

recortarse las uñas
el pelo
los deseos
aprender a pensar en lo pequeño
y en lo inmenso
en las estrellas más lejanas
e inmóviles
en el cielo
manchado como un animal que huye
en el cielo
espantado por mí


...........................................................................................................




felizmente no tengo nada en la cabeza

sino unas pocas ideas equivocadas por cierto
y una memoria son tiempo ni lugar
nada para poner
nada para dejar
sino huesos cáscaras vacías
un montoncito de cenizas y
con suerte algo de polvo
innominada nada
en lo que fue mi cabeza


............................................................................................................................


del abismo que arroja al aire
esta última flor
trepo como la araña que soy
frágil y rencorosa
deseando tocar alguna luz
que endurezca mi corazón



de Concierto Animal,Editorial Peisa,Lima,2009

jueves, 23 de julio de 2009

YANIS VARBERIS (Atenas,1955)




La vida


Aquí debajo de la tierra la vida
se alarga
y continuamente peinamos
los cabellos de nuestros vecinos
y uno al otro
nos cortamos las uñas.

Y cada noche los más antiguos
sienten que levantan pesadamente los dedos
del vecino reciente
para tantear con una tierna caricia
la carne que queda.


Las corbatas de los muertos


Felices las mujeres: hacen hijos.
Ustedes,los hombres
deben ponerse las corbatas de los muertos.
El abuelo el padre el tío
vivirían también ellos múltiples modas:
corbatas anchas angostas de seda
cuando el dolor se calma
¿no encontrarían alguna para ponerse?
Porque para un amor vivimos en esta vida
lo esperamos durante años
pero sólo los que han muerto nos amaron
y ay si no tenemos estrecho contacto con ellos
si alguna vez
cuando siente mucho que les faltamos
no pueden anudar sus corbatas
en nuestro cuello.

del libro O thánatos to stroni (La muerte lo cubre,1986) según la versión de Horacio Castillo contenida en Poesía griega moderna - Editorial Vinciguerra-Buenos Aires- 1997

jueves, 2 de abril de 2009

JAVIER HERAUD (1942-1963)


El río



La vida baja como un ancho río - Antonio Machado

1

Yo soy un río,
voy bajando por
las piedras anchas,
voy bajando por
las rocas duras,
por el sendero
dibujado por el
viento.
Hay árboles a mi
alrededor sombreados
por la lluvia.
Yo soy un río,
bajo cada vez más
furiosamente,
más violentamente
bajo
cada vez que un
puente me refleja
en sus arcos.

2
Yo soy un río
un río
un río
cristalino en la
mañana.
A veces soy
tierno y
bondadose. Me
deslizo suavemente
por los valles fértiles,
doy de beber miles de veces
al ganado, a la gente dócil.
Los niños se me acercan de
día,
y
de noche trémulos amantes
apoyan sus ojos en los míos,
y hunden sus brazos
en la oscura claridad
de mis aguas fantasmales.

3

Yo soy el río.
Pero a veces soy
bravo
y
fuerte,
pero a veces
no respeto ni a
la vida ni a la
muerte.
Bajo por las
atropelladas cascadas,
bajo con furia y con
rencor,
golpeo contra las
piedras más y más,
las hago una
a una pedazos
interminables.
Los animales
huyen,
huyen huyendo
cuando me desbordo
por los campos,
cuando siembro de
piedras pequeñas las
laderas,
cuando
inundo
las casas y los pastos
cuando
inundo
las puertas y sus
corazones,
los cuerpos y
sus
corazones.

4
Y es aquí cuando
más me precipito.

Cuando puedo llegar
a
los corazones,
cuando puedo
cogerlos por la
sangre,
cuando puedo
mirarlos desde
adentro.
Y mi furia se
torna apacible
y me vuelvo
árbol
y me estanco
como un árbol
y mi silencio
como una piedra,
y callo como una
rosa sin espinas.
5
Yo soy un río.
Yo soy el río
eterno de la
dicha. Ya siento
las brisas cercanas,
ya siento el viento
en mis mejillas,
y mi viaje a través
de montes, ríos,
lagos y praderas
se torna inacabable.
6
Yo soy el río que viaja en las riberas,

árbol o piedra seca

yo soy el río que viaja en las orillas,

puerta o corazón abierto

yo soy el río que viaja por los pastos,

flor o rosa cortada

Yo soy el río que viaja por las calles,

tierra o cielo mojado

yo soy el río que viaja por las casas,

mesa o silla colgada

yo soy el río que viaja dentro de los hombros.

árbol fruta

rosa piedra

mesa corazón

corazón y puerta

retornados.

7
Yo soy el río que canta
al mediodía y a los
hombres,
que canta ante sus
tumbas,
el que vuelve su rostro
ante los cauces sagrados.
8
Yo soy el río anochecido.
Ya bajo por las hondas
quebradas,
por los ignotos pueblos
olvidados,
por las ciudades
atestadas de público
en las vitrinas.
Yo soy el río,
ya voy por las praderas,
hay árboles a mi alrededor
cubiertos de palomas,
los árboles cantan con
el río,
los árboles cantan
con mi corazón de pájaro,
los ríos cantan con mis
brazos.
9
Llegará la hora
en que tendré que
desembocar en los
oceános,
que mezclar mis
aguas limpias con sus
aguas turbias,
que tendré que
silenciar mi canto
luminoso,
que tendré que acallar
mis gritos furiosos al
alba de todos los días,
que clarear mis ojos
con el mar.
El día llegará,
y en los mares inmensos
no veré más mis campos
fértiles,
no veré mis árboles
verdes,
mi viento cercano,
mi cielo claro,
mi lago oscuro,
mi sol,
mis nubes,
ni veré nada,
nada,
únicamente el
cielo azul,
inmenso,
y
todo se disolverá en
una llanura de agua,
en donde un canto o un poema más
sólo serán ríos pequeños que bajan,
ríos caudalosos que bajan a juntarse
en mis nuevas aguas luminosas,
en mis nuevas
aguas

domingo, 22 de marzo de 2009

SEVERO SARDUY (1937-1993)


LAS HÚMEDAS TERRAZAS DOMINABAN...

A Octavio Paz

Las húmedas terrazas dominaban
el templo, la planicie entre dos mares,
superpuestas, azules, triangulares.
Simétricas estatuas deslizaban

sus fragmentos de mármol por la nieve
-fueron torsos de Apolo, manos anchas
que el musgo ha devorado con sus manchas-
fresca, trazando un laberinto breve.

Los cuerpos arrastrados por el río
han quedado en la arena sepultados
bajo las piedras nítidas del lecho.

En el delta una mano, el globo frío
de unos ojos han sido rescatados.
y más allá una frente, un brazo, el pecho.

domingo, 8 de marzo de 2009

ENRIQUE LIHN (1929-1966)



SI SE HA DE ESCRIBIR CORRECTAMENTE POESÍA...

Si se ha de escribir correctamente poesía
no basta con sentirse desfallecer en el jardín
bajo el peso concertado del alma o lo que fuere
y del célebre crepúsculo o lo que fuere.
El corazón es pobre de vocabulario.
Su laberinto: un juego para atrasados mentales
en que da risa verlo moverse como un buey
un lector integral de novelas por entrega.
Desde el momento en que coge el violín
ni siquiera el Vals triste de Sibelius
permanece en la sala que se llena de tango.

Salvo las honrosas excepciones las poetisas uruguayas
todavía confunden la poesía con el baile
en una mórbida quinta de recreo,
o la confunden con el sexo o la confunden con la muerte.

Si se ha de escribir correctamente poesía
en cualquier caso hay que tomarlo con calma.
Lo primero de todo: sentarse y madurar.
El odio prematuro a la literatura
puede ser de utilidad para no pasar en el ejército
por maricón, pero el mismo Rimbaud
que probó que la odiaba fue un ratón de biblioteca,
y esa náusea gloriosa le vino de roerla.

Se juega al ajedrez
con las palabras hasta para aullar.
Equilibrio inestable de la tinta y la sangre
que debes mantener de un verso a otro
so pena de romperte los papeles del alma.
Muerte, locura y sueño son otras tantas piezas
de marfil y de cuerno o lo que fuere;
lo importante es moverlas en el jardín a cuadros
de manera que el peón que baila con la reina
no le perdone el menor paso en falso.

Quienes insisten en llamar a las cosas por sus nombres
como si fueran claras y sencillas
las llenan simplemente de nuevos ornamentos.
No las expresan, giran en torno al diccionario,
inutilizan más y más el lenguaje,
las llaman por sus nombres y ellas responden por sus
nombres
pero se nos desnudan en los parajes oscuros.
Discursos, oraciones, juegos de sobremesa,
todas estas cositas por las que vamos tirando.

Si se ha de escribir correctamente poesía
no estaría de más bajar un poco el tono
sin adoptar por ello un silencio monolítico
ni decidirse por la murmuración.
Es un pez o algo así lo que esperamos pescar,
algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra
y no la sombra misma ni el Leviatán entero.
Es algo que merezca recordarse
por alguna razón parecida a la nada
pero que no es la nada ni el Leviatán entero,
ni exactamente un zapato ni una dentadura postiza.

sábado, 7 de marzo de 2009

IDEA VILARIÑO (1920-2009)



No (fragmento)

1

Ni con delicadeza
ni con cuidado.
Acaso
tiene delicadeza
vivir
romperse el alma.

5

Es mentira.
Sin duda.
Pero qué
pero cómo
pero de qué otro modo
con qué cara
seguir vivo
seguir.

10

Sólo esperar que caigan
que se gasten
que pasen
los días
los minutos
los segundos que quedan.

14

Alguno de estos días
se acabarán las bromas
y todo eso
esa farsa
esa juguetería
las marionetas sucias
los payasos
habrán sido la vida.

17

Si te murieras tú
y se murieran ellos
y me muriera yo
y el perro
qué limpieza.

20

Me cortan las dos manos
los dos brazos
las piernas
me cortan la cabeza.
Que me encuentren.



del libro Poesía (1945-1990), Ediciones Cal y Canto,Montevideo,Uruguay,1996